Los términos
Qué te damos, qué esperamos de ti, y qué pasa cuando algo sale mal. Escrito para leerse una vez y entenderse.
Qué es Génesis
Una oficina creativa completa, con método propio, donde la inteligencia artificial ejecuta y tú diriges. No es un asistente que responde preguntas: es un proceso con etapas, con un equipo que se arma según el encargo, y con reglas que se cumplen aunque el modelo prefiera otra cosa.
Resuelve un pedido de punta a punta —del problema de negocio hasta las bajadas creativas— o solo el tramo que necesitas. Si lo único que quieres es ordenar un brief, o investigar una pregunta, o pelotear una idea que todavía no es campaña, eso se pide suelto: todo se arma como un juego de legos con reglas, y Génesis ensambla las piezas de soporte por ti en vez de pedirte que montes el andamiaje a mano.
Lo que contratas no son los modelos. Esos se alquilan a proveedores de terceros, están nombrados en la página de tu información, y cualquiera puede alquilarlos. Lo que es nuestro, y es verificable, es lo que hay alrededor:
El método está escrito y versionado. Siete métodos creativos propios, cada uno con sus pasos, y cada paso con el rol del equipo que lo ejecuta, el formato exacto de lo que debe entregar y un ejemplo de referencia. Un método mal escrito no arranca: falla al cargarse, no a mitad de una sesión que ya gastó tu dinero.
El equipo se compone según el encargo. Once roles —dirección creativa, estrategia, redacción, arte, investigación, datos, social, producción, medios, cuentas— y no entran todos siempre: qué rol es imprescindible, cuál recomendable y cuál sobra lo decide el tipo de encargo, no la ocurrencia del momento.
Los datos de mercado son propios, con fuente y con vencimiento. La realidad digital de doce países de la región, los marcos de referencia de la industria y un archivo de tendencias con autoría y fecha. Cuando un dato no existe, se declara el hueco en vez de rellenarlo: un hueco dicho vale más que un número inventado.
Lo que el modelo entrega lo revisa una máquina, no otro modelo. Cada paso declara qué exige, y un intérprete con un vocabulario cerrado de reglas decide si pasa. El modelo no puede inventarse una regla ni ablandar un umbral: si no cumple, se le devuelve el texto exacto de lo que falló.
Las ideas compiten a ciegas contra una vara de la industria. Según el modo que elijas, uno o varios autores entran por ángulos distintos y proponen. Quien las califica no ve quién escribió cada una, y tiene prohibido por código declarar un ganador: ordena la aplicación, decides tú.
La evidencia tiene cuatro ejes que no se implican entre sí: quién lo produjo, qué clase de afirmación es, qué tan cierto es hoy y dónde vale. Que lo haya escrito un modelo no lo vuelve cierto, y confirmarlo no convierte una hipótesis en un hecho.
Solo se paga la inteligencia artificial que vale la pena pagar. Tener el método escrito es justamente lo que lo hace posible: cada tarea declara con cuánto tiene que pensar el modelo, y las mecánicas —leer, transcribir, ordenar— corren con el razonamiento apagado, porque ahí pensar más no mejora nada y sí cuesta. El pensamiento caro va donde se nota.
Y el gasto se autoriza antes, no después. En un chat pagas una tarifa y nunca sabes qué te costó cada pregunta. Acá el techo sale del catálogo de precios y se te muestra antes de que aprietes; se cobra lo real, que suele ser menos; y queda anotado qué tarea fue, qué modelo la corrió y cuánto salió. Si una tarea no tiene precio vigente, esa tarea no se ofrece.
Génesis propone. No decide por ti y no firma nada en tu nombre: cada gesto que gasta lo confirmas tú, con el techo del gasto a la vista antes de apretar.
De quién es lo que sale de acá
Tuyo. Los briefs, los conceptos, los boards y los decks que produces con Génesis son tuyos y puedes usarlos como quieras, incluso comercialmente.
Lo que no te damos es exclusividad sobre lo que un modelo pueda producirle a otra persona: dos briefs parecidos pueden llevar a ideas parecidas, y eso no lo controla nadie. Por eso Génesis mide el parecido y te lo dice — para que decidas con el dato, no para prometerte lo imposible.
Lo que esperamos de ti
Que subas material sobre el que tengas derecho a trabajar. Si subes un brief de un cliente, asumimos que puedes.
Que no lo uses para producir contenido ilegal, ni para hacerte pasar por otra persona o marca.
Que cuides tu contraseña: quien entre con ella hace las cosas en tu nombre, y esas cosas cuestan dinero.
Lo que cuesta
Cada gesto que llama a un modelo tiene un costo, y Génesis te muestra su techo antes de que lo confirmes. Se cobra lo real, que suele ser menos que el techo, y siempre queda en «Tu gasto».
Sobre el costo del proveedor se suma una comisión, y el número que ves en pantalla ya la incluye. No hay un segundo cargo que aparezca después.
Si un trabajo se cae después de llamar al modelo, ese cargo ya ocurrió: la pantalla te lo dice y no te promete que reintentar sea gratis.
Lo que no podemos prometerte
Que la salida de un modelo sea correcta. Génesis pone procedencia a todo lo que puede y separa lo que tiene fuente de lo que es una lectura, precisamente porque un modelo puede equivocarse con seguridad absoluta. La revisión humana no es opcional.
Que el servicio esté siempre disponible. Depende de proveedores que no controlamos.
Que un resultado se repita igual. El método sí es reproducible —los mismos pasos, las mismas exigencias, el mismo techo— pero la salida de un modelo no: cambian de versión y varían entre corridas. Por eso lo que Génesis fija son las reglas, no las palabras.
Si algo sale mal
Escríbenos. Si un cargo no corresponde, se revisa contra el registro, que existe justamente para eso.
Puedes dejar de usar Génesis cuando quieras y borrar tu trabajo — cómo funciona eso está en la página de tu información.
Quién responde y con qué leyes
El servicio lo presta god-ai, LLC, y este acuerdo se rige por las leyes de los Estados Unidos de América.
Hasta dónde respondemos
Génesis propone y tú decides. La revisión humana no es una recomendación: es parte de cómo funciona esto, y está dicha en cada pantalla donde una salida de un modelo puede parecer un hecho.
Por eso no respondemos por decisiones de negocio tomadas sobre una salida que no revisaste, ni por lo que un proveedor de inteligencia artificial produzca o deje de producir. Sí respondemos por lo nuestro: que la app haga lo que dice que hace, que el gasto sea el que te mostramos y que tu trabajo esté donde lo dejaste.
Si un cargo no corresponde, se revisa contra el registro y se corrige. Ese registro existe para eso.
Si esto cambia
Cuando cambiemos estos términos, cambia la fecha de revisión del pie. Si el cambio te afecta de verdad —el precio, lo que hacemos con tu trabajo, quién responde— te lo avisamos, no lo escondemos en una fecha.
Puedes dejar de usar Génesis cuando quieras. Y nosotros podemos cerrar una cuenta que use el servicio para algo ilegal o que ponga en riesgo a las demás; si eso pasa, te decimos por qué y te damos cómo llevarte tu trabajo.
god-ai, LLC · Estados Unidos de América
Cualquier duda, reclamo o pedido sobre tus datos: info@god-ai.co.
Última revisión: 27 de agosto de 2026.