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Tu información

Qué guarda Génesis, a dónde viaja lo que escribes y qué pasa cuando decides irte. Sin eufemismos: si algo sale de acá, lo dice.

Qué guardamos de ti

De tu cuenta: tu nombre, tu correo y tu contraseña —cifrada, nunca en claro—. Para la cuenta no pedimos teléfono, dirección ni documento. Si cargas el perfil de tu agencia, se guarda además lo que escribas ahí: lo contamos en su propio apartado, más abajo.

De tu trabajo: lo que escribes y subes. Los briefs y sus archivos, las investigaciones y sus hallazgos, los conceptos, los boards y las imágenes generadas. Es tuyo y lo tratamos como tuyo.

Y el registro de cada llamada a un modelo: qué tarea fue, qué modelo la corrió y cuánto costó. Ese registro sostiene lo que se te cobra, así que existe siempre.

El perfil de tu agencia y las personas que nombras

Para armar una licitación, el perfil de tu agencia guarda lo que tú escribas en él: la razón social, la identificación fiscal y el país; los datos de una persona de contacto —su nombre, su cargo, su correo y su teléfono—; las personas que propones para el equipo —su nombre, su rol, sus años de experiencia y un perfil corto—, y los casos que muestras, con el nombre de su cliente. Todo es opcional.

Esos datos se usan solo para escribir los documentos de tu propuesta: la portada y los anexos de la presentación técnica, la cabecera de la propuesta económica y el asunto del correo de envío. No viajan a ningún proveedor de inteligencia artificial: los pone el código, no un modelo.

Si nombras a otras personas, asegúrate de tener su permiso para usar sus datos en tus propuestas. Los corriges o los borras cuando quieras desde el perfil de tu agencia.

A dónde viaja lo que escribes

Esto es lo importante y por eso va temprano: Génesis no entrena ni aloja modelos. El método, las reglas, los datos de mercado y los controles son nuestros; la generación de texto e imagen la corren proveedores de terceros. Para que hagan su parte, el texto de tus briefs, tus hallazgos y tus conceptos sale de acá.

Hoy son cuatro, y los nombramos todos: Anthropic, Google, OpenAI y muapi. Los tres primeros corren modelos de texto —análisis, escritura, lectura de lo que subes—; el último, las imágenes.

No se usa un modelo para todo. Cada tarea del sistema declara con qué nivel de modelo corre, cuánto puede razonar, cuánto puede tardar y si tiene permiso de salir a internet — y varias tareas tienen un proveedor de relevo para cuando el titular no responde. Ese reparto es parte de cómo está construida la casa y cambia cuando lo medimos, así que no lo publicamos tarea por tarea; lo que sí te debemos es quiénes reciben tu trabajo, y son los cuatro de arriba.

Cuando el relevo entra, queda anotado en el registro con el modelo real que corrió: no se sustituye a tus espaldas.

Cuando pides una investigación con búsqueda web, además se hacen consultas a buscadores. Lo que se busca sale de tu pregunta y de tu brief.

Cada uno de esos proveedores tiene sus propias condiciones sobre qué hace con lo que recibe. No podemos responder por ellos, y por eso preferimos que sepas que existen antes que enterarte después.

Lo que no hacemos

No vendemos tu información ni la compartimos con nadie que no sea necesario para que la app funcione.

No hay analítica de terceros, ni rastreadores, ni píxeles publicitarios. La única cookie que ponemos es la de tu sesión: la que te mantiene dentro. No hay nada que aceptar ni banner que cerrar, porque no hay nada más que poner.

Tu trabajo no entrena ningún modelo. No tenemos modelos propios que entrenar, y no cedemos lo tuyo para que otro entrene el suyo.

Quién ve tu trabajo

Cada cuenta ve lo suyo y nada más. La separación no depende de que alguien se acuerde de filtrar: está en la base y en cada consulta, y hay pruebas automáticas que se ponen en rojo si alguna vez se cruza.

El equipo de god.ai puede acceder a datos de una cuenta para resolver un problema concreto, y solo para eso.

Si compartes el enlace de un deck, ese enlace abre sin contraseña: cualquiera que lo tenga lo ve. Puedes revocarlo cuando quieras.

Cuando decides irte

Puedes borrar una campaña. Cuando lo haces, deja de abrirse y de listarse y su trabajo se borra: la estrategia, los conceptos, las piezas, la presentación, el peloteo y lo que le aportó a la memoria de la marca, que deja de alimentar a tus otras campañas. Y los archivos generados se borran del disco.

Queda guardado, sin que nadie pueda abrirlo ni usarlo, lo que la casa no deja borrar porque de ahí sale de dónde viene cada cosa: el brief aprobado, lo que la casa leyó del documento que subiste, los hallazgos de la investigación, la tensión del negocio, lo que llegó desde Resolver y cada decisión que se tomó sobre eso.

Y queda el registro de lo que se cobró, con el nombre de la campaña. No podemos hacerlo desaparecer porque es el libro contable, y tampoco deberíamos: es lo que te permite reclamar un cargo.

Si quieres que se vaya también tu cuenta entera, escríbenos y lo hacemos.

Cómo protegemos la entrada

Las contraseñas se guardan cifradas y no las podemos leer. La conexión viaja siempre por HTTPS.

Tras varios intentos fallidos, el acceso a esa cuenta se frena un rato. Es incómodo cuando de verdad olvidaste la contraseña, y por eso el mensaje te dice cuánto falta.

Dónde vive tu información y cuánto se queda

La base de datos y los archivos viven en la infraestructura de Laravel Cloud, sobre servidores de Amazon Web Services. Lo que viaja a los proveedores de inteligencia artificial vive además donde ellos lo guarden, según sus propias condiciones.

Tu trabajo se queda mientras tu cuenta exista y tú no lo borres. No lo depuramos solos ni le ponemos fecha de vencimiento: una campaña de hace dos años sigue ahí si no la borraste, porque la memoria de la marca vale justamente por eso.

El registro de lo que se cobró se conserva aunque borres la campaña. Es el respaldo contable de los dos lados.

Qué puedes pedirnos

Que te digamos qué guardamos de ti, que te lo entreguemos, que lo corrijamos o que lo borremos. Escribe a la dirección del pie y lo resolvemos; si algo no podemos hacerlo —el registro de cobros y lo que la casa guarda para saber de dónde viene cada cosa son los casos— te decimos por qué en vez de dar largas.

Borrar una campaña no necesita que nos escribas: lo haces tú, desde la lista de campañas.

Esto no es para menores

Génesis es una herramienta de trabajo profesional. No está pensada para menores de edad y no creamos cuentas a sabiendas para ellos.

Si esto cambia

Cuando cambiemos esta página, cambia la fecha de revisión del pie. Si sumamos un proveedor nuevo que reciba tu trabajo, aparece nombrado acá — no en silencio.

god-ai, LLC · Estados Unidos de América

Cualquier duda, reclamo o pedido sobre tus datos: info@god-ai.co.

Última revisión: 22 de octubre de 2026.